Hoy descubrí mi primera arruga...
Tengo 26 años y los años ya tienen surcos en mi rostro. A diferencia de la mayoría de las mujeres yo estoy feliz de que esto suceda y no es por casualidad, la arruga surgió justo donde más quería.
Las arrugas son la huella de un gesto que repetimos miles y miles de veces, es como la gota de agua que perfora la piedra. Las arrugas nos cuentan sobre nosotros, es la historia que no se puede ocultar. Aquella persona que ha pasado la vida enojado, preocupado es probable que la prueba de ello este justo en en la entreceja, aquella persona que pasó la vida sorprendiéndose es probables que las arrugas les surjan justo en la frente como signos de interrogación y aquellas personas que rieron las marcas quedarán cerca de los ojos y en las mejillas.
Estoy orgullosa de anunciar que mis primeras arrugas son de felicidad, aunque lo quiera ocultar mi rostro lo muestra clarito, he pasado más días de risas que de llantos.
Lo innegable, la felicidad en mi rostro
La foto que me trajo la prueba, festejando con mi amigo Brunito en Iom Haaztmaut!
